Guía independiente para familiares que cuidan de un ser querido en casa. No es una entidad sanitaria, una farmacia ni un servicio de cuidados, y no tiene relación con el sitio anterior de este dominio; no sustituye la consulta médica; si hay peligro para la vida, llame al número de emergencias de su zona (en Rusia, 103 o 112).

cuidar en casa: no hay panacea, hay un sistema

Cuidar en casa: no hay panacea, hay un sistema

Cuando una persona mayor o frágil pasa cada vez más tiempo en casa, a la familia le llegan muchas pequeñas tareas. Ninguna lo resuelve todo, pero juntas forman un orden en el que apoyarse. Aquí vamos reuniendo ese orden pieza a pieza, con calma y sin prometer milagros.

No existe un remedio universal. Lo que sí existen son hábitos: una luz en el pasillo, la lista del tratamiento en la nevera, una nota en el cuaderno cada mañana. De ellos nace un cuidado que aguanta meses, no una semana.

— De la redacción

Por dónde empieza usted

Una casa segura

Luz, alfombras, umbrales, asideros: cómo recorrer la vivienda y detectar lo que puede provocar una caída antes del primer golpe.

Piel e higiene

Aseo, cambio de ropa de cama, cambios de postura regulares y revisión diaria de la piel en una persona que pasa mucho tiempo acostada.

Medicación con horario

Un pastillero, una lista única y un horario claro ayudan a no olvidar lo que ha recetado el médico y a no confundirse.

Cuándo pedir ayuda

Señales de alarma, los signos del ictus y el número de emergencias de su zona: qué hacer si su familiar empeora de repente.

Secciones de la guía

  • Temas

    Mapa de temas: seguridad en casa, cuidados diarios, tratamientos y visitas médicas, fuerzas de quien cuida. También el catálogo de artículos.

  • Prevención

    Una casa sin caídas: cómo recorrer la vivienda habitación por habitación y quitar aquello con lo que es fácil tropezar.

  • Cuidados

    Higiene y piel, bebida y alimentación, movimiento y postura: lo básico del cuidado diario y sus límites.

  • Consejos

    Cómo distinguir un consejo fiable sobre cuidados de la publicidad, un mito o un caso ajeno presentado como regla.

  • Para el médico

    Qué preguntar al médico y a la enfermera sobre el seguimiento en casa, el horario del tratamiento y las señales de alarma.

  • Glosario

    Palabras que aparecen al hablar del cuidado en casa, explicadas en pocas líneas y sin detalles médicos.

  • Fuentes

    En qué materiales se basa la guía, qué no incluye y dónde están sus límites.

La revisión de la mañana en cinco pasos

  1. Estado general y habla

    Salude y converse un par de minutos. Fíjese en cómo responde, si le reconoce y si hay algo extraño en su forma de hablar o en la expresión de la cara que ayer no estaba.

  2. Piel y postura

    Mire las zonas que más presionan contra la cama y ayude a cambiar de postura. Con qué frecuencia hacerlo se lo indicará el médico o la enfermera.

  3. Bebida

    Ofrezca una bebida que le guste y déjela donde pueda alcanzarla sin ayuda. Cuánto beber a lo largo del día lo decide el médico.

  4. Lo recetado, según la lista

    Compare la lista del tratamiento con el pastillero: que todo esté en su sitio y que no quede nada del día anterior. Si algo no está claro, no lo adivine: pregunte al médico.

  5. Nota en el diario de observación

    Dos o tres líneas: cómo ha dormido, si ha bebido, qué ha notado en la piel, cómo está de ánimo. Estas notas ayudan al médico a ver cambios que no se aprecian en una sola visita.

Lo esencial en pocas palabras

¿Son ustedes un servicio de cuidados o de atención a domicilio?

No. No vamos a domicilio, no proporcionamos cuidadores ni prestamos ningún servicio. Es una guía que ayuda a la familia a organizar el cuidado por su cuenta y a acudir a los profesionales a tiempo.

¿Me recomiendan un cuidador, un producto o un medicamento?

No. No recomendamos personas, organizaciones, productos ni medicamentos concretos. Lo que conviene a su familiar lo decide su médico; sobre la ayuda a domicilio, pregunte a sus servicios sanitarios y sociales locales, ya que las normas varían según el país.

¿Qué hago si mi familiar empeora?

Si hay peligro para la vida, llame enseguida al número de emergencias de su zona (en Rusia, 103 o 112). Los signos del ictus son cuatro: la cara se tuerce al sonreír, un brazo pierde fuerza, el habla se vuelve torpe o confusa, y lo más importante es el tiempo: pida una ambulancia de inmediato. En los materiales en inglés esta regla se conoce como FAST. Si los cambios son menos bruscos, comuníqueselos al médico.

¿Y si soy yo quien está agotado y ya no puede más?

Es una situación frecuente y comprensible, no una debilidad. Intente repartir las tareas con otros familiares, acordar al menos pequeños descansos y preguntar a sus servicios sanitarios y sociales locales qué apoyo existe. Si se siente mal emocionalmente, hable de ello con su propio médico.

Sobre el proyecto

Antes funcionaba en este dominio el sitio de una empresa comercial y, más tarde, apareció publicidad ajena. La guía actual no tiene ninguna relación con ellos: tiene otros autores y otros fines, y no vende ni entrega nada.

El nombre viene de la palabra «panacea», el remedio imaginario contra todos los males. Partimos de lo contrario: no hay un remedio universal, pero sí hábitos y un orden que hacen el cuidado de un ser querido más llevadero y más seguro. Son esos hábitos los que describimos.

  • Prevención

    Una casa sin caídas: cómo recorrer la vivienda habitación por habitación y quitar aquello con lo que es fácil tropezar.

  • Cuidados

    Higiene y piel, bebida y alimentación, movimiento y postura: lo básico del cuidado diario y sus límites.

  • Para el médico

    Qué preguntar al médico y a la enfermera sobre el seguimiento en casa, el horario del tratamiento y las señales de alarma.

Fuentes

  • OMS: materiales sobre envejecimiento saludable
  • OMS: materiales sobre prevención de caídas
  • Ministerio de Sanidad de Rusia: folletos informativos para la población

La información está actualizada a la fecha de elaboración. Las normas sobre atención sanitaria a domicilio, servicios sociales y trámites varían según el país y pueden cambiar: consulte los detalles con sus servicios sanitarios y sociales locales.